La capsaicina. Ella es la culpable del ardor de la guindilla.
La capsaicina es esa sustancia que da un toque ardiente y un potente sabor muy marcado a cualquier plato. Y a veces pasa que cuesta encontrar esa proporción exacta de guindilla con la que disfrutar del sabor picante en tus recetas.
Aunque la guindilla parece desafiarte con su ardor en cuanto coges su frasco entre las manos, una vez te atreves a incorporarla a tus recetas, poco a poco todos tus platos ganarán en sabor.




