Al mezclar la avena con semillas se consigue un aumento significativo en fibras y proteínas, además de las vitaminas que éstas aportan a nuestro organismo. Todas las semillas son buena fuente de grasas saludables, principalmente de tipo poliinsaturado.
Dentro de ellas es destacable el aporte de Omega 3 que tienen las semillas de lino, y también podemos decir que es una buena fuente de vitaminas E, A y vitaminas del complejo B por las semillas de chía. Con el sésamo negro destacamos el alto contenido de calcio y manganeso que mantiene cartílagos, huesos y dientes sanos y la semilla de girasol es rica en vitamina E, un poderoso antioxidante.

