Los 19 crímenes convirtieron a los convictos en colonos. Tras ser declarados culpables de alguno de los 19 crímenes, los bribones británicos eran condenados a vivir en Australia, bajo pena de muerte. Aquellos rudos prisioneros que sobrevivieron a la peligrosa travesía marítima forjaron un nuevo país y una nueva vida como pioneros en una nueva frontera. Hoy, 19 Crímenes rinde homenaje a los inconformistas y a quienes rompen las reglas y desafían el statu quo.
Algunos hombres superan la adversidad. Otros hacen de ella un arte. En 1867, John Boyle O'Reilly recibió una sentencia de deportación, solo superada por la muerte en severidad. O'Reilly, sin embargo, no era un convicto común. Publicó poesía durante su angustioso viaje a Australia y, una vez allí, burló a los guardias de la prisión para escapar a Estados Unidos.

